lunes, 8 de junio de 2015

PINTURA Y ARQUITECTURA EN EL BARROCO ESPAÑOL

1. CRONOLOGÍA, COORDENADAS HISTÓRICAS Y CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL BARROCO
- El Barroco es el período del arte comprendido entre los años 1600 y 1780.
- Nacido en Roma a partir de las formas del “Cinquecento” renacentista, pronto se diversificó en varios estilos paralelos, conforme lo iba adoptando y adaptando a su propia idiosincrasia cada país europeo.
- Uno de los rasgos esenciales de este amplio período artístico es que durante su apogeo las artes plásticas lograron una integración total: la arquitectura es monumental, sirviendo de marco teatral ideal a las apoteósicas pinturas y a las dramáticas esculturas de mármol blanco que decoraban sus exteriores e interiores, llegando a ser excesiva la decoración.
- En síntesis, el Barroco es el estilo de la grandilocuencia y la exageración.
- El Barroco fue la expresión propagandística del absolutismo monárquico y de la Iglesia de la Contrarreforma, que lo utilizaron como manifestación de su grandeza, mostrando mediante el arte que en ellos está la "Verdad" y el "Poder".
- En España el Barroco coincide con el período cultural que se ha denominado el Siglo de Oro. Es un período de máximo desarrollo de las letras y las artes, que contrasta con la profunda y compleja crisis política, social y económica que se vive en España, lo que casi anula los encargos de la burguesía y de la aristocracia, que se conforma con las grandes decoraciones barrocas de pintura. Por tanto es la iglesia el principal cliente y las ideas de la contrarreforma las que en la escultura se van a manifestar.
2. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA PINTURA BARROCA EN ESPAÑA
- En la pintura barroca española es fundamental la influencia de la pintura italiana, principalmente del tenebrismo de Caravaggio, que estuvo presente en gran parte de los pintores españoles, como Ribera y Velázquez.
+ Una de las características principales de la pintura española barroca es su gran naturalismo, su realismo, el deseo de mostrar lo más fielmente posible la realidad.
+ También destaca la sencillez y equilibrio en las composiciones y las formas, no hay movimiento violento ni impetuoso como ocurre en las obras italianas, prefiriéndose organizar el tema en el cuadro a partir de líneas diagonales y escorzos.
+ Por otra parte, el dibujo cede terrero a la utilización más natural del color.
+ También existe una mayor preocupación del artista por la profundidad, culminando con el pleno dominio de la perspectiva aérea.
+ En cuanto a la luz, se concibe como un elemento que organiza los ambientes donde se desenvuelven las figuras, contribuyendo además a crear atmósferas que transmiten la realidad de los temas.
+ En cuanto a la temática, predominan los temas religiosos: santos, martirios, Inmaculadas; entre los temas profanos sobresalen los mitológicos, por clara influencia de Rubens, los bodegones, las escenas de género, los retratos, los desnudos y los paisajes.
- A finales del s. XVII la capacidad pictórica nacional da muestras de agotamiento y empieza la intromisión de cuadros y artistas extranjeros, que culminará con el cambio de dinastía. En el s. XVIII se observa un cambio en el desarrollo de las características pictóricas:
+ Adquieren mayor importancia los temas profanos y el tratamiento menos dramático de los temas religiosos, circunstancia que contrasta con el realismo cruento de la primera etapa.
+ Aparece también el empleo de una iluminación más dispersa y suavizada, ya muy próxima al rococó francés.
3. LA INCORPORACIÓN DEL TENEBRISMO A LA PINTURA BARROCA ESPAÑOLA
3.1. Francisco Ribalta
- Se forma como pintor en Madrid y sus primeras obras se caracterizan por el dramatismo en el tratamiento de los temas y, por influencia de Tiziano, la preocupación por la luz y el color. Posteriormente se trasladó a Valencia donde realizó toda su obra de  madurez, observándose en él en esa etapa una tendencia más acusada hacia el naturalismo e influencias del tenebrismo de Caravaggio, con el que probablemente entró en contacto durante sus estudios en Italia.
     
San Francisco confortado por un ángel músico: El uso de la luz y la sombra para crear un clima de misterio, construir el espacio y resaltar los elementos de carácter dramático, la delicadeza de los gestos y de la acción, la valentía compositiva o la maestría en la reproducción de las texturas son características de Ribalta presentes en esta obra.
Cristo abrazando a San Bernardo: Centra su atención en las dos figuras protagonistas, pues los dos ángeles que representa en el fondo apenas se distinguen en la oscuridad. La luz, influencia de Caravaggio, penetra por el lado izquierdo del cuadro e ilumina el rostro del santo, mientras que el de Cristo permanece en las sombras.
3.2. José de Ribera
- Se formó con Ribalta pero viajó tempranamente a Italia, donde realizó toda su obra y donde se impregnó de la influencia de Caravaggio, siendo allí conocido por “Lo Spagnoletto”, el pequeño español. Sus primeras obras tienen marcado carácter tenebrista, con figuras que se recortan violentamente sobre un fondo oscuro; en una segunda etapa su pincelada se hace menos densa, la luz más dorada y se van aclarando los fondos.
               
San Andrés: Ribera trabajaba en ambientes humildes, llegando a utilizar como modelos a mendigos, inclinándose principalmente por cuerpos arruinados por la vejez o el hambre, representando con extremo naturalismo la piel, la delgadez y otros rasgos de las figuras, cuyo misticismo es reforzado además por los intensos claroscuros empleados en las composiciones.
El sueño de Jacob: Muestra a Jacob en un alto en el camino, durmiendo sobre una piedra; es una composición sencilla en ángulo recto, formada por el tronco del árbol y la figura de Jacob; destaca el escaso interés que confiere al paisaje, que se reduce al árbol y la piedra, aunque esta obra sí significa el abandono de su etapa anterior tenebrista; además se aprecia su culto al color, de raigambre veneciana, y la fuerza escultórica del personaje.
El martirio de San Felipe: Compendio de su estilo visto anteriormente, también de su etapa ya no tenebrista.
El patizambo: Cuadro naturalista en el que un niño cojo sonríe ajeno a la tragedia de su pie destrozado, siguiendo aquí la línea de la pintura barroca de representar todo aquello que se da en la naturaleza, aunque sea desagradable, raro o feo.







La Arquitectura Barroca Española.

El siglo XVI supone el final de la hegemonía hispana. El siglo XVII viene marcado por una crisis económica muy importante, lo que supone que las construcciones sean menos monumentales que en el renacimiento y que los materiales sean menos costosos (ladrillo, yeso, madera).
La arquitectura barroca española tiene tres periodos:
  1. Primera mitad del s. XVII, de gran sobriedad estructural y decorativa.
  2. La Segunda mitad del s. XVII, marcado por el decorativismo.
  3. EL Barroco Final de principios del s. XVIII, en el que coexiste una decoración libre y fantasiosa, y las tendencias equilibradas y sobrias de la arquitectura cortesana de los Borbones.
1.- Primera Mitad del siglo XVII.
Debido a la influencia de Juan de Herrera, en este periodo predomina la desnudez estructural y decorativa.
Fracisco de Mora (1.553-1.610) continúa con la tradición herreriana, pero ya anticipa las formas barrocas.
Es autor del Convento de San José en Ávila y del Palacio Ducal en Lerma (Burgos).

Su sobrino y discípulo, Juan Gómez de Mora (1.586-1.648), se aparta de la severidad herreriana. Su obra clave es la Clerecía de Salamanca (ojo, pero sólo la fachada, que la torre es de Churriguera).

En Madrid se encarga de la Plaza Mayor y la casa de la Villa.


Alonso Carbonell (finales s. XVI - 1.660) es el autor del Palacio del Buen Retiro de Madrid, construido por deseo del Conde Duque de Olivares y del que sólo se conserva un ala. Tenía una larga fachada jalonada por dos torres de chapiteles escurialenses. Este es el primer barroco español, variación del estilo herreriano. En el interior de este palacio estaba el salón de reinos de Felipe IV, decorado con importantes pinturas.
También trabajo en el PAnteón de reyes de El Escorial, que fue construido por Gian Battista Crescenzi, de planta octogonal, casi circular, decorada con pilastras, capitales y sepulcros a base de marmol y bronce.

Algunos autores dicen que el plano fue suyo, y que Crescenzi sólo lo decoró; otros dice que sólo hizo la bóveda....
También hay que destacar a los jesuítas Pedro Sánchez y Francisco Bautista, autores de la Catedral de San Isidro en Madrid.
Tiene una sola nave con capillas laterales y un crucero que forma una cruz latina con la nave central.  La cúpula está en el centro.




La fachada está recorrida por grandes pilastras verticales.
Pedro Sánchez fue el encargado de hacer las cúpulas encamondadas o falsas sobre un soporte de madera, que tanto abundan en las iglesias madrileñas de la época.

2.- Segunda Mitad del Siglo XVII.

Desde 1.650 se van a ir añadiendo elementos decorativos, naturalista y abstractos, a las desnudas estructuras herrerianas.
Las plantas siguen siendo sencillas, aunque los alzados alcanzan mayor libertad y dinamismo.
En Madrid, destacan Manuel y José del Olmo, con la Iglesia de las Comendadoras de Santiago, con Planta de cruz Griega;

Pedro de La Torre, que hizo la capilla de San Isidro, adosada a la Iglesia de San Andrés, obra de José de Villareal.


En Andalucía, Alonso Cano (1.601- 1.667), pintor, escultor y arquitecto;  fue el encargado de la fachada de la catedral de Granada, que concibió como un arco de triunfo de acentuados claroscuros.


En Galicia se inició la remodelación de la Catedral románica de Santiago de Compostela. José Peña Toro realizó el pórtico de la Quintana y la torre de la campana. De Diego Antonio de Andrade es esta torre del reloj.


Se trata de un cuerpo alargado y esbelto, recorrido por pilastras y coronado por otras dos torres (cuadrada y poligonal) a modo de campanario.
Tanto por las proporciones como por la ornamentación es uno de los precedentes de la fachada del Obradoiro, proyectada por Peña Toro y ejecutada por Fernando de Casas y Novoa.

Esta fachada se realizó para tapar el Pórtico de la Gloria, integrar el edificio en el proyecto urbanístico de la ciudad e integrarlo en la escalinata barroca que ya se había empezado a construir.  Casa y Novoa realizó un diseño piramidal, articulado en tres calles por columnas estriadas,  dividido en dos niveles y flanqueado por dos torres. La estructura se aligera con los grandes ventanales que dan luminosidad al nártex de la catedral.

En Cataluña, la arquitectura civil tiene un papel destacado, si bien el barroco penetra en las motivos decorativos, principalmente, como puede verse en la generalización de las columnas salomónicas. De todas formas destaca la Catedral de Gerona, con una fachada retablo precedida de una gran escalera.

A finales del siglo XVII, destaca Francisco Herrera el Joven ( 1.622 - 1.685),  que fue pintor y en sus últimos años realizó retablos y ejerció de arquitecto. Él  trazó los planos para la Basílica del Pilar, que se inició en 1681, pero tras su muerte el proyecto se modificó.


Junto con Herrera el Joven, José Jimenez Donoso es uno de los pintores-arquitectos del barroco madrileño. Casi todas sus obras arquitectónicas está hoy destruidas, excepto la Casa de la Panadería en la Plaza Mayor madrileña, que Donoso reconstruyó después del incendio de 1672, y que fue proyectada por Juan Gómez de Mora.

3.- Barroco Final.

El siglo XVIII supone la apoteósis del Barroco. El estilo se hace recargado y exuberante, pero los tres hermanos Churriguera crearán un estilo propio, al margen de la corriente cortesana que trajeron los Borbones.
José Benito Churriguera (1. 665 - 1.725) se encargó de realizar retablos en los que emplea columnas solomónicas y los estípites (pilastra trocopiramidal invertida). Este es el retablo de San Esteban de Salamanca.

También se encargó, con un  estilo más sobrio y racional, del trazado del Nuevo Batzán.

Sus hermanos, Joaquín (1.674 - 1.724) y Alberto Churriguera, trabajan en Salamanca.
Del primero es el Colegio de Calatrava.

Alberto Churriguera (1.676 - 1.750) fue el encargado de realizar la plaza Mayor de Salamanca, siguiendo en modelo porticado de Madrid, aunque más recargado.


Pedro Ribera (1.681 - 1.742), de imaginación desbordante,  fue discípulo de José Benito de Churriguera. por lo que continúa con las estípites, la decoración fantasiosa y recargada. Trabajó en Madrid, donde realizó, entre otros, el puente de Toledo, el Cuartel del Conde-Duque, la fuente de la Mariblanca.....
Obra suya es la iglesia de Montserrat, en la calle San Bernardo, que fue prisión femenina tras la Guerra Civil española. en ella observamos las estípites, baquetones encuadrando los vanos, los chipeteles bulbosos...

Esta es la fachada del antiguo Hospicio de San Fernando, hoy museo Municipal de Madrid. Esta fachada está organizada como un retablo, con dos cuerpos, y en el que el movimiento es muy importante.
Se va ascendiendo desde la base hasta la hornacina en la que está San Fernando.
Los cortinajes a los lados de las obras, confieren gran teatralidad a esta fachada.

En Toledo destaca la figura de Narciso Tomé (1.690 - 1.742). Su obra más célebre es el transparente de la catedral, en el deambulatorio. Construido para dar más iluminación al sagrario de la capilla, los efectos de la luz y su escenografía es impresionante, ya que mezcla arquitectura, escultura y pintura.

La arquitectura barroca andaluza tuvo dos focos: Sevilla y Granada.
En SEvilla, Leonardo de Figueroa (1.650 - 1.730) realizó la iglesia de San Luis de los alemanes, con planta de cruz griega y cúpula de anillo ondulado.

Esta es la fachada del palacio de San Telmo. Consta de 3 cuerpos encuadrados en haces de columnas muy ornamentadas.

En Granada, Francisco Hurtado Izquierdo(1.669 - 1.725) realizó el Sagrario de la catedral, en el que predomina la columna salomónica y la profusión de elemento inútiles.


No podemos terminar el barroco final, sin hablar de la corriente cortesana asociada a los borbones. Se trata de autores extranjeros traídos por Felipe V. Su arquitectura es más sobria y monumental, siguiendo los modelos francés e italiano.
EL palacio Real de Madrid, obra de Juvara y Sachetti, es un claro ejemplo. Se trata de un palacio de planta rectangular en torno a un patio central. Está flanqueado por torreones en las esquinas que sobresalen en altura. El exterior recuerda a una fortaleza y no establece una vinculación con su contexto urbano, a pesar de su ajardinamiento a la francesa.


Otra obra de estos este estilo,  es el palacio de La Granja (Segovia), cuyo esquema e inicio fue obra de Teodoro Ardemans, y que fue modificado por Sachetti y Juvara.